El recientemente proclamado Beato Juan Pablo II fue un apasionado del fútbol, jugó como amateur durante su juventud, principalmente como arquero, siendo luego el aficionado más famoso del equipo MKS Cracovia, de su natal Polonia.
Su cercanía y aliento a este equipo duró por muchos años hasta su muerte. Por esto, el MKS Cracovia entró en duelo y sus fanáticos dijeron que perdían "un compañero" cuando falleció el hoy Beato Juan Pablo II.

El médico Jerzy Kluger, amigo de juventud del hoy Beato elogió el "coraje" y la habilidad de Juan Pablo II en el arco.